William Beckwith es un joven de 25 años, aristócrata, rico, promiscuo y claramente hedonista. Una tarde en que está ligando en unos lavabos públicos salva la vida de Lord Nantwich, un excéntrico personaje con tantos años como el siglo, que acudió a los urinarios para recordar viejos tiempos y ha sufrido un paro cardíaco. Días después se encuentran en el gimnasio, adonde William acude frecuentemente a ligar, y se conocen un poco mejor. Lord Nantwich ofrece a William que escriba su biografía. Le invita a su casa y le permite entrever los encantos y esplendores de la comunidad gay en tiempos pasados y le confía sus diarios.